Las mujeres han tenido un papel importante en los procesos culturales y de construcción de los pueblos. Esto ha quedado reflejado en los ritos y la mitología. También en la antigua civilización rural vasca el papel de las mujeres y sus asociaciones secretas han constituido un fenómeno importante. En este marco, se simboliza a la mujer como artesana del tiempo y tejedora de la existencia, concebida a modo de laberinto como intrincado cruce de caminos y posibilidades. Así, se va tejiendo la red de ancestras (“amama-sare”). Con los encuentros SARE Emakunde quiere homenajear a todas las mujeres que nos han precedido, y construir nuevas redes que ayuden a entretejer espacios y tiempos para la igualdad.